A pesar que el discurso de Andrés Manuel López Obrador es parecido al utilizado en sus dos anteriores intentos por alcanzar la Presidencia, ahora su nivel de preferencias está muy arriba del de sus oponentes, a diferencia de las dos elecciones anteriores.

Si bien el discurso de AMLO es menos agresivo, básicamente es el mismo; quienes cambiaron fueron los de oposición, que los reunía AMLO en lo que llamó “PRIAN”, o la “mafia del poder”. Muchos mexicanos le compraron la idea, pues los priistas, con su cínica corrupción, se encargaron de dejar claro que son una mafia, y el PAN con sus divisiones y pleitos internos se debilitó, perdió terreno.

Paradójicamente de donde llegaron más preferencias nuevas a AMLO fue del PRI, principal blanco de sus ataques.

En Veracruz, por ejemplo, los grupos priistas que colaboraron con Duarte, vieron en Morena un partido más afín al PRI y con la posibilidad que reduzca u olvide la persecución de los priistas que saquearon el Estado, por ello gran parte de ellos no va a votar por el PRI sino por Morena.

En el campo, varios grupos organizados, que antes eran parte del voto duro del PRI, y se enriquecen con las ayudas a campesinos pobres, subsidios y precios de garantía, ante la imposibilidad de que gane el PRI, ya están de hecho con Morena, donde ven más posibilidades de seguir manipulando miles de millones vía programas de ayuda al campo que ellos administran.

Mucho del anterior voto priista estará con Morena. Esa preferencia adicional despegó al candidato de Morena de sus oponentes.

Aunque no existe una alianza formal entre Morena y el PRI, que llaman “PRIMOR”, PRI-Morena, desde el actual presidente Enrique Peña Nieto, miembros de su partido, gobers, exgobers y muchos alcaldes priistas, se sienten más cómodos y seguros con el triunfo de Morena que con el del PAN.

El candidato del PAN, Ricardo Anaya, declaró que investigará los actos de corrupción de todos los funcionarios del PRI, empezando con los del actual presidente; mientras AMLO considera una venganza perseguir a la mafia en el poder, por ello, su posible triunfo lo apuntalarán miembros de esa mafia.