Más impuestos, menos crecimiento

Más impuestos, menos crecimiento

Esa cifra puede llevarnos a la falsa conclusión que los impuestos en México son bajos. Paradójicamente, una de las causas de la escasa recaudación en México en relación con el Producto Interno Bruto son los altos impuestos.

Para curar una enfermedad el primer paso es diagnosticarla correctamente. Si el diagnóstico es erróneo el mal en lugar de curarse se agrava.
Tanto en el sexenio pasado como en el actual, las autoridades hacendarias parten de la premisa que el principal problema de las finanzas públicas es la baja captación de impuestos con relación al Producto Interno Bruto (PIB) y la evasión fiscal.

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México ocupó el último sitio en recaudación tributaria en relación con su PIB en 2018, entre los países miembros de esa organización, 16.1%.

Esa cifra puede llevarnos a la falsa conclusión que los impuestos en México son bajos. Paradójicamente, una de las causas de la escasa recaudación en México en relación con su Producto Interno Bruto son los altos impuestos.
Debido a los altos impuestos más de la mitad de los trabajadores (57%, según el INEGI) laboran en el sector informal y cientos de miles de pequeñas y medianas empresas, y profesiones independientes operan en la informalidad.

Entrar a la formalidad implica encarecer en más del 30% los recursos destinados a la nómina. Entre ellos, impuestos sobre los ingresos de los trabajadores, cuotas del INFONAVIT y servicios del IMSS, los que muchos de los trabajadores beneficiados no usan por el tardado y mal servicio que prestan.

En cuanto a los tributos de las empresas, ser formal implica entregar -según cifras de Doing Business, del Banco Mundial-, el 55.1% de las utilidades por concepto de diversos impuestos al gobierno. Ese porcentaje coloca a México entre los países con más altas tasas tributarias en relación con las ganancias, principal fuente de inversión, crecimiento y empleo.

En Canadá, el porcentaje entregado al gobierno por diversos tributos sobre las utilidades es del 24.5%, menos de la mitad que en México, y en los Estados Unidos del 36.6%, una diferencia porcentual del 18.5 puntos por abajo que en México.

Los altos impuestos no solo causan baja recaudación fiscal, también reducción de la inversión, del crecimiento y escasez de empleos bien pagados; sin embargo, muchos técnicos del FMI y directivos de la OECD, recomiendan aumentos de impuestos para evitar déficits presupuestarios, y los problemas que se derivan de esos desequilibrios fiscales, como si fuera la mejor y única alternativa.